Llegó mi hermano

Creo en angelitos
que duermen en las nubes
y me envían besitos
todos los lunes.
Un día me dijeron que sólo yo nunca estaría
pues un hermanito mi madre tendría,
para jugar conmigo y contarnos cuentos
salir de paseo y estar muy contentos.
Por fin le vi,
solo le asomaba la nariz,
sus grandes ojos y sus manitas,
sus pucheros y sonrisitas.
¡Gracias angelitos
que estáis en los cielos
por enviarme desde allá arriba
a mi hermano, un lucero!

Autor: Anónimo